Amor de indígena tiene mucha más fuerza que del odio de poderoso.
La niñez indígena muchas veces se vive entre el fuego el cielo.
En el caso de Arguedas, vivió su niñez entre estos dos sentimientos ya que permaneció en la casa de su madrastra, la cual sentía un gran odio por él.
Al mismo tiempo convivía con la gente humilde e indígena que mostraba tanta generosidad y afecto que podría opacar del todo el padecer sentido.
‘’Ellos son un monstruo de grandeza, de fecundidad de máquina, pero quizás no hay tanto corazón, ni tanto pensamiento, ni tanta generosidad como entre nosotros’’.
En conclusión el amor que puede brindar un indio que pasa por un gran sufrimiento puede llegar a ser mayor al poder de un hacendado lleno de rabia.
Jhanira Hung

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