jueves, 7 de julio de 2011

Creatividad musical: realidad peruana


Uno de los carnavales más destacados en nuestro país es El Carnaval Ayacuchano, declarado Patrimonio Cultural de la Nación. Es una de las manifestaciones culturales más auténticas que conserva la población. En él se expresan la creatividad y sensibilidad del pueblo ayacuchano a través de las comparsas urbanas y rurales, las canciones y la picardía.

Ahí, grupos de diversos barrios crean nuevas canciones acordes con el momento que se vive, teniendo en la mira fundamentalmente a las autoridades, protagonistas principales de sus canciones satíricas.

Durante la fiesta del carnaval toda la población gozar de manera intensa durante El carnaval que resalta por su música y danza carnavalesca, propia del folclore peruano y que encierra una tradición que ha sido conservada no solamente como sentimiento festivo, sino como una propuesta testimonial que hace gala de la creatividad andina (indígena y mestiza) y que expresa además un tributo a la Pachamama por la maduración de la tierra en que viven.

Diego Alzamora Segura

Un racismo que perdura en el tiempo


José María Arguedas en mucha de sus obras nos habla de cómo los indios eran discriminados, pero también demuestra como ellos querían hacer valer sus derechos, lo cual provocaba un conflicto social.  Por tal motivo se deduce que la discriminación en nuestro pueblo proviene desde nuestros antepasados ya sea por raza, por creencias e ideologías. 

Entonces, rescatando lo que Arguedas trata de transmitir en sus textos, los peruanos debemos ser unidos y no marginar a los nuestros, debemos valorar nuestra cultura (música, danzas, idiomas, etc.)  sobre todo tener identidad nacional.

Diego Alzamora

Más que un baile, un ritual



Desde el punto de vista del hombre cotidiano, la danza de las tijeras es básicamente una impresionante manifestación de arte y destreza física, pero para el hombre andino o mestizo que habita en las comunidades de la sierra constituye ante todo un complejo ritual.

Es importante saber de qué trata esta danza y sobretodo que representa para quienes la bailan.

 Una serie de misterios rodean a los danzaq (ejecutantes del ritual) quienes, en un despliegue de fuerza y elasticidad, ponen a prueba su destreza mediante saltos gimnásticos al ritmo del arpa y el violín. 

Según los sacerdotes de la Colonia su halo mágico obedece a un supuesto pacto con el diablo, debido a las sorprendentes pastas o pruebas que ejecutan en la danza.

Estas pruebas denominadas atipanakuy consisten en meterse espadas por el esófago, atravesarse el rostro con alambres, comer insectos, sapos y culebras, entre otros actos propios de faquirismo andino. El instrumento central de la danza son las tijeras, elaboradas de dos placas independientes de metal de aproximadamente 25 cm de largo y que juntas tienen la forma de un par de tijeras de punta roma. Los lugares de mayor difusión de esta danza son Ayacucho, Apurímac, Arequipa, la sierra de Ica, Huancavelica y Lima.

Si bien podemos darnos cuenta, el bailar por bailar en esta danza no cuenta, sino que va de la mano con el sentir de la música, cada paso de baile significa algo, que muchas veces las personas no lo valoran, sin embargo deberían hacerlo porque forma parte de nuestra cultura, forma parte de nosotros, y como peruanos que somos debemos respetar esta forma de expresión.

Ana María Alvites 

Las negativas de la modernidad y el afán de lucro

Las acciones negativas que conllevan la modernidad y el desmedido afán de lucro del hombre indígena.
El indio inmigrante, al llegar a la ciudad, sucumbe a la presión del entorno y va perdiendo paulatinamente su identidad cultural, se acriolla y adquiere otras costumbres.
Así mismo el hombre andino cae en los vicios citadinos cuyos lugares recurridos son los bares y burdeles del puerto.
De otro lado, la industrialización, símbolo por antonomasia de la modernidad, tiene consecuencias catastróficas en el medio ambiente: la pesca indiscriminada y la contaminación que producen las fábricas perjudica el equilibrio natural.
A pesar de lo mencionado hay algo que está a favor de esta modernidad, y  es que provee de trabajo a miles de indígenas que deben mantener a sus familias.
En conclusión si se llega a la industrialización y participación del hombre indígena de ella, se debe llevar con conciencia y sin llegar a la degeneración física ni moral.

Jhanira Hung

Indígena: capacidad para crear música


La expresión artística del hombre mestizo es pura ascendencia indígena.

‘’En el pueblo mestizo tiene mucho mayor dominio el elemento indio. Es que además, de la influencia racial y del ambiente, en las relaciones de la vida diaria, de la vida en todos sus aspectos, el mestizo esta mucho más cerca del indio’’.

Como un ejemplo tenemos a los mestizos, que en sus canciones expresan como suyo el wayno indígena.

En conclusión el hombre mestizo a pesar de haber perdido la fuerza de sus raíces sigue con esta, podría decirse tradición, indígena.

Jhanira Hung

Amor de indígena sobre todas las cosas


Amor de indígena tiene mucha más fuerza que del odio de poderoso.

La niñez indígena muchas veces se vive entre el fuego el cielo.

En el caso de Arguedas, vivió su niñez entre estos dos sentimientos ya que permaneció en la casa de su madrastra, la cual sentía un gran odio por él.

Al mismo tiempo convivía con la gente humilde e indígena que mostraba tanta generosidad y afecto que podría opacar del todo el padecer sentido.

‘’Ellos son un monstruo de grandeza, de fecundidad de máquina, pero quizás no hay tanto corazón, ni tanto pensamiento, ni tanta generosidad como entre nosotros’’.

En conclusión el amor que puede brindar un indio que pasa por un gran sufrimiento puede llegar a ser mayor al poder de un hacendado lleno de rabia.

Jhanira Hung

jueves, 30 de junio de 2011

La muerte como el tránsito a otra vida

La muerte es el fin de la vida, opuesto al nacimiento.

Para nosotros los cristianos significa el paso a una vida más plena a la que biológicamente tenemos, pero consideramos que esta vida no concluye, sino que se transforma.

Es una travesía a la vida eterna inaugurada por Cristo, quien ha muerto, resucitado y posee inmortalidad, y nosotros participamos de esa inmortalidad por el bautismo, es así como nos hacemos acreedores de esa experiencia: La vida plena con la presencia de Dios.

El indio está seguro que la muerte es sólo el tránsito a otra vida, el catolicismo confirmó lo que los indios ya antiguamente creían, y ahora la supervivencia del alma tomó más fuerza.

Hay un espíritu, un alma inmortal. Llegar a comprender la muerte como un proceso natural y necesario es una buena opción para no tenerle miedo.

Por consiguiente, el indio, es resignado y humilde ante la muerte, y esa humildad es fraternal y dulce, lo que se debe a su cosmovisión. El encuentro con la muerte es fácil, es como ver a un vecino. Las ceremonias de la muerte son diferentes y están articuladas con el funeral, y en este rito se canta y se reza.  José María Arguedas.

Ximena Arce